Mil y una noches

Mil instantes…

mil noches, mil cielos, mil sitios hallados

mil nortes, mil centros, mil soles.

 

Mil amaneceres cubiertos de escarcha

mil solos, mil todos, mil ella, mil yo

mil atardeceres con olor a hierba

mil ferias, mil vidas, mil mares.

 

Mil puntos marcados en libros y mapas

mil viajes, mil puertos, mil barcos,

mil notas marcadas para mi canción.

 

Mil km 0, punto de partida,

mil días de amores, mil días de ayer,

mil futuros inciertos de vueltas de esquina.

 

Mil frases ensayadas frente a los espejos,

mil tiempos que hubiera parado el reloj,

mil versos salidos desde el corazón.

 

Mil metros cogidos mañanas de enero

mil tardes perdidos sin ver alrededor

mil sueños cumplidos.

 

Mil roces de manos cargadas de ternura

mil puedes, mil podemos

mil juntos tú y yo.

 

Mil caminos que elegimos caminar siempre juntos.

Mil senderos donde juntos cometer un error.

Mil nosotros…

Anuncios

Cinco Minutos

–       Abuelo, necesito preguntarte algo.

 

El abuelo se quedó contemplando a su nieta, esa nieta que casi sin avisar se había convertido en toda una mujer.

 

Llevas 35 años casado con la abuela. Y sigo viendo esa ilusión en vuestras miradas.

Veo cómo te mira mamá y el cariño con el que te trata siempre. Hay amigas mías que no se hablan con sus padres. Y padres que nunca van a ver a sus padres.

 

Has sido maestro durante 40 años y, cuando paseamos por el barrio, casi no podemos dar un paso sin que alguien se acerque a saludarte.

 

Y qué decirte de mi hermana y de mí. Cada vez que venimos a verte… Siempre estás ahí.

 

Abuelo lo que quiero decirte es…quiero decir… ¿cuál es el secreto?

 

El abuelo se mesó las barba con suavidad. Esbozó una ligera sonrisa y, señalando el reloj de su muñeca, dijo:

 

–       Con tan solo 5 minutos.

 

Siempre has de tener cinco minutos.

 

Cinco minutos para escuchar.

Para reír.

Para sentir.

Para soñar.

 

Cinco minutos para dar importancia.

Para llorar.

Para mirar.

Para decir.

 

Cinco minutos que parezcan horas.

Para crecer.

Para creer.

Para amar.

 

Cinco minutos de compañía.

Para ser.

Para estar.

Para crear.

 

Solo cinco minutos.

 

 

Busca siempre 5 minutos para los demás.

Ellos, casi sin quererlo, te devolverán una vida entera.

Bambalinas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

bambalinas

Cinco, seis , siete, ocho

Sus pies se elevan en el aire
pero es su alma la que salta,
la que serpentea.

Cinco, seis, siete, ocho

Sus brazos se agitan
en acompasados movimientos
pues los levanta el corazón.

Cinco, seis, siete, ocho

La ilusión desborda su mirada
y su pasión invade el auditorio
con la energía tan pura
que solo tienen los niños.

Cinco, seis, siete, ocho

Y en cada movimiento ella vibra
como si estuviera bailando,
con la mirada de la primera vez,
con el recuerdo de los primeros pasos
anidando en sus pupilas.

Cinco, seis, siete, ocho

La música se detiene
y las manos, sudorosas
aplauden magistralmente
desde el ricón del escenario.

Corazón de bailarina.
Vida entre bambalinas.

Cinco, seis, siete, ocho…

Rafa Pérez Herrero

 

Pasos

Pasos

 

Pasos de baile

Ecos de salón

Pasos decididos

Pasos que recorren caminos de ayer

Pasos que recuerdan senderos recorridos

Pasos que llevan el tiempo en las suelas

Pasos que resuenan.

 

Pasos firmes de personas ajenas

Pasos que crecen en cada caminar

Pasos que llevan a ninguna parte

Pasos que llevan a ningún lugar

 

Pasos de noche que arrastran misterios

Pasos de alcoba que nunca se dan

Pasos de gentes que hacen tumultos

Pasos de niños en primer caminar

 

Pasos de cebra que no se respetan

Pasos sin hora que vienen y van

Pasos que dan los que no se levantan

Pasos de aire que arrastra al pasar

 

Pasos de mujer subida en tacones

Pasos que tiemblan al fondo del bar

Pasos cargados de inmensa nostalgia

Pasos que nunca querríamos dar

 

Pasos de hombres que nunca volvieron

Pasos de aquel que se quiso marchar

Pasos de otro que calzó tus zapatos

Pasos de sombras en la oscuridad

Pasos, pasos, pasos…

 

pasos