La Paz en el mundo

La Paz en el mundo…

Acaba el 2018 y asoma, con la ilusión de aquello que se estrena, 2019.

Cada vez que empiezo un nuevo año viene a mi memoria la frase que da título a esta reflexión.

¿Qué deseas para el nuevo año?

Y se repite la cantinela.

Siempre me ha parecido una frase manida, aunque bella por su utopía.

Sin embargo, en un momento de tranquilidad y sosiego, me ha dado por pensar cómo darle sentido.

Así que permitidme plasmar en papel mis pensamientos.

Quizá el 2019 pueda llenar esas letras.

Si conseguimos empatizar con aquellos que están cerca, en casa, en la familia, en el trabajo…

Con aquellos con los que nos cruzamos cada día.

Si llenamos de sentido un buenos días.

Si tenemos cinco minutos para escuchar.

Si miramos para ver.

Quizá llenemos esas letras si dejamos de ser el ombligo del mundo.

Si reconsideramos qué es importante.

Si somos capaces de pasar unos minutos en compañía de nosotros mismos.

Si comprendemos que tenemos mucho de lo que anhelamos.

Quizá llenemos esas letras si hacemos causa común contra lacras que nos corroen y que tienen la solución en la individualidad del colectivo.

Si luchamos por la igualdad de cada ser humano, independientemente del sexo, estatus o condición.

Si dejamos de observar y protestar mientras seguimos sentados.

Si analizamos unos segundos lo que sentirá aquel a quien voy a decir algo.

Si empezamos a sentir en lugar de dejar pasar los días entre la prisa y el frenetismo.

Quizá llenemos esas letras si conseguimos la paz con nuestro interior.

Con los que nos rodean.

Con los que compartimos espacio.

Si la tranquilidad y el diálogo ocupan el lugar que ahora ocupa la crispación.

Si exigimos a los políticos que sean dirigentes diligentes.

Si todos estamos a la altura.

Quizá llenemos esas letras si redescubrimos las miradas.

Las caricias.

El roce.

La paciencia.

Si comprendemos que la vida real está fuera de las pantallas.

Si valoramos la amistad como el devenir de los días en la mejor compañía.

Si nos esforzamos en ayudar a conseguir sueños.

Y tú, ¿qué deseas para 2019?

Tienes toda mi atención.

Te escucho…

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No

No.

Lo siento.

No tienes derecho a mirarla baboseando.

No.

Lo siento.

No tienes derecho a hacer que se sienta incómoda.

No.

Lo siento.

No tienes derecho a cosificarla.

No.

Lo siento.

No tienes derecho a seguirla para ver a dónde va.

No.

Lo siento.

No tienes derecho a decidir con quién sale.

No.

Lo siento.

No tienes derecho a hacerla sentir miedo.

No.

Lo siento.

No tienes derecho a decidir por ella.

No.

La verdad es que no lo siento.

Es así.

Punto.

Se llama respeto.

Ese es el único derecho que tienes.

Respetarla.